CHELES 1936. PRIMERA PARTE


CHELES 1936. PRIMERA PARTE



El año 1936, se inicia en Cheles, con la restitución de los concejales socialistas que habían sido depuestos a finales de 1934: tras las elecciones de febrero de 1936 y donde el Frente Popular de izquierdas ganó los comicios, el Gobernador Civil de la provincia, ordena, tomen posesión los nuevos ediles. El 24 de febrero se reunieron en el ayuntamiento D. Manuel Botello González, D. Manuel Rodríguez Huertas, D. José Bermejo Guijarro, D. Eduardo Contador Cordero, D. Horacio Torrado del Barco, Sixto Sánchez Nolasco, Manuel Aragüete Gudiño y Adolfo Rosado Mayorga.[1]

En seguida se procedió por votación a elegir alcalde presidente del consistorio, resultando elegido por mayoría D. Manuel Botello González por cinco votos, también se eligió tras esta votación, quién sería el primer teniente de alcalde, siendo el más votado, por unanimidad, Manuel Rodríguez Huertas. El cargo de segundo teniente de alcalde recayó sobre D. Eduardo Contador Cordero. En esta misma sesión se designó como Regidor Sindico a José Bermejo Guijarro.

El día 25 de febrero el nuevo alcalde D. Manuel Botello González, reunió de nuevo a los miembros del Frente Popular, con el propósito de dar posesión del cargo de concejal a D. Valeriano Valencia Contador, cuyo señor fue nombrado por el Sr. Gobernador Civil de la provincia, y por error involuntario, dejaron de consignar su nombre en el oficio recibido del Gobierno Civil.


Valeriano Valencia Contador

Completado el número de concejales, la corporación municipal comienza su andadura siendo su primera preocupación el tema del paro obrero, llevando a efecto el día 26 de febrero, una exposición del señor alcalde en la que decía lo siguiente: qué para solucionar, en parte, el grave problema del paro obrero que están atravesando muchas familias de este pueblo, se hacía necesario que una comisión del ayuntamiento, se traslade a Badajoz, con el fin de recabar, de los elementos oficiales de la provincia, la rápida tramitación de los expedientes, para poder dar comienzo los trabajos en el camino vecinal de este pueblo a Villanueva del Fresno; y a la vez, se enteren, en la Delegación Provincial del Trabajo, si están en vigor las disposiciones relativas a las preferencias de trabajo del hombre sobre la mujer, causa por la cual, en parte, puede solucionar la crisis de trabajo.



El concejal D. Manuel Rodríguez Huertas expone: que es necesario ocuparse, en esta sesión, de designar una comisión, qué a la mayor brevedad posible, estudie los expedientes que se hayan instruidos con relación a las propiedades de este término, que puedan estar afectados por la Reforma Agraria, por ser bienes señoriales y, una vez examinados por esta comisión y estudiado en debida forma, se dé cuenta de la actuación de la misma al ayuntamiento, para que por este organismo se acuerde lo procedente. Los encargados de esta última comisión serán: D. Eduardo Contador Cordero, D. Sixto Sánchez Nolasco y D, Horacio Torrado del Barco.

El 29 de febrero de 1936, van a comenzar a fraguarse movimientos que tratarán de expulsar de sus puestos de trabajos municipales, a todos aquellos que no son fieles a la República. Ejemplos tenemos varios, siempre según los concejales del momento, quienes exigirán a obreros como D. Aurelio Contador López, recaudador de impuestos en el ayuntamiento, el pago de una fianza en metálico de 20.000 pesetas si quiere mantener su puesto de trabajo. Lo mismo se le va a pedir al depositario de fondos municipales D. José Ambrona Bermejo, acordándose por unanimidad, exigirle una fianza de 10.000 pesetas y que esta se haga en efectivo. Directamente, sin fianza por unanimidad de los concejales, se acuerda destituir de su cargo, al oficial del ayuntamiento D. Ángel Díaz Nogales. Se acordó igualmente destituir al repartidor de quinina, D. Alejandro Valencia Méndez y a la encargada de la limpieza del ayuntamiento Enriqueta del Carmen Pitera, así como a la abastecedora de agua para las escuelas, Micaela Bermejo Cuello.

Los argumentos que exponían los miembros del Frente Popular para justificar estos despidos eran: que el oficial del ayuntamiento D. Ángel Díaz Nogales, ha tenido una mala actuación en contra del Gobierno Constitucional, y por la propaganda hecha hasta el día 16 del presente mes en contra de las izquierdas. El secretario del ayuntamiento en cumplimiento de cuanto le ordena la vigente ley municipal en su artículo 213 hace constar, que ha advertido. al ayuntamiento, la ilegalidad del acuerdo tomado en relación con la destitución del oficial de este consistorio D. Ángel Díaz Nogales, al que se expulsa sin formación de expediente, y que la fianza exigida al recaudador de impuesto D. Aurelio Contador López, no es la exigida por ley, y que, a pesar de esta advertencia, el acuerdo fue tomado por unanimidad.

El concejal D. Eduardo Contador Cordero manifiesta: que además de su actuación, en relación con el oficial del ayuntamiento D. Ángel Díaz Nogales, este es el hijo del cacique de este pueblo y es contrario al régimen actual.

Estas actuaciones van fraguando un odio visceral entre determinados clanes, fomentando con estos acuerdos, la ira e indignación de muchos ciudadanos de ambos bandos políticos. Se expulsó al repartidor de quinina y ocupó su cargo D. José Leitón Mayorga, con el sueldo anual de 365 pesetas. Se nombró encargada del abastecimiento de agua para las escuelas, a las vecinas María Jesús Angoña Sopa y Dolores Angoña, aprobando como encargada de limpieza del ayuntamiento y del laboratorio, a la vecina de esta villa, Claudia Sánchez Nolasco.



El día 6 de marzo la nueva corporación y a propuesta de D. Sixto Sánchez Nolasco, acuerdan por unanimidad, que con arreglo a la ley de justicias publicada recientemente por el Gobierno de la República, se obligue y denuncie al propietario de la Dehesa de “Don Juan”, del término de Alconchel, D. Fermín Pocostales, a que laboree en su referida finca la parte de barbecho que venían haciendo hasta el presente año los yunteros de este pueblo, los que han sido despedidos de la misma, hasta el extremo, de que no han podido relvear la parte que tenían sembrada de trigo en el año  anterior.

El paro obrero seguía preocupando y mucho a la Corporación proponiendo el alcalde D. Manuel Botello González, gastar 300 pesetas en obas públicas para paliar el paro tan grande que existe en la población, siendo aprobada tal propuesta por unanimidad. El concejal D. Adolfo Rosado Mayorga propone: que no se emplee nada más que un obrero de cada casa, y qué si alguno de los trabajadores se le comprueba por denuncia, de que se ha negado a trabajar con los patronos abonándoles estos el mismo jornal que el ayuntamiento, por querer lucrarse de los trabajos públicos, se le elimine sin que se le vuelva admitir en las obras públicas, siendo aceptada la proposición por unanimidad.
Otros de los puntos importantes a tratar por D. Manuel Botello González fue el siguiente: qué con la nueva ley ordenada sobre la secularización de los cementerios, corresponde la administración y custodia de los mismos a los ayuntamientos; no ignoran los señores concejales, que el de este pueblo y hasta el día de hoy, ha sido administrado por el clero, esta presidencia procede y decide: que este cementerio, sea incautado y que todos los derechos que ha ejercido la Iglesia, pasen a la Corporación Municipal. Los concejales por unanimidad piden: que este acuerdo se ponga en conocimiento del Sr. Cura párroco, a fin de que este cese en sus funciones.



El ayuntamiento acuerda destituir al recaudador de este ayuntamiento D. Aurelio Contador López sin la formación de expediente, por no haber presentado la fianza metálica que se le exigió, con el voto en contra del concejal D. Manuel Rodríguez Huertas, que dice, que para destituirlo se instruya el correspondiente expediente. Se acuerda por unanimidad nombrar interinamente para este cargo a D. Eleuterio Gómez Contador.

El secretario hace constar con arreglo al artículo 213 de la vigente Ley Municipal, la ilegalidad del acuerdo y a pesar de la advertencia, el acuerdo fue tomado por mayoría.
Con fecha 11 de marzo de 1936, el concejal Sixto Sánchez Nolasco manifiesta: que los funcionarios Ángel Díaz Nogales y Aurelio Contador López, son contrarios al régimen constitucional, y que esto es causa suficiente para que se instruya a cada uno su expediente. Los concejales D. Manuel Rodríguez Huertas, digo Aragüete Gudiño, D. Horacio Torrado del Barco, D. Adolfo Rosado Mayorga, D. Eduardo Contador Cordero, D. Valeriano Valencia Contador y D. Manuel Rodríguez Huertas, están conforme con la proposición del Sr. Sánchez Nolasco, y el concejal D. José Bermejo Guijarro manifiesta: que no procede la instrucción de expedientes contra estos funcionarios, porque no han cometido falta alguna.

Los animales, estercoleros, arroyos que atravesaban el pueblo o estaban cerca, solían ser elementos propagadores que producían problemas sanitarios en muchas familias, con fecha 15 de marzo de 1936, el vecino Carlos Caramelo de los Santos, denuncia, qué en la Avenida de la Libertad, existen varias viviendas en las cuales se alberga una cantidad de ganado, cabrío como de cerda, por ser contraproducente contra la salud pública, por la falta de higiene en que se encuentra. El concejal D. Sixto Sánchez Nolasco defiende la petición del vecino Carlos Caramelo e impulsa, que es de urgente necesidad, prohibir el alojamiento de ganado en referidas casas, por ser ciertamente dañino, para la salud pública y estar vetado por el reglamento de sanidad.

Mientras Carlos Caramelos luchaba por quitar de las inmediaciones de su casa estos malos olores, muy comunes en la época que estamos tratando, ya que, mulas, burros, bueyes, gallinas, cerdos, palomos, conejos, gatos, perros y otros animales, vivían en muchos corrales de las casas, en esos mismos instantes, otros ciudadanos, intentaban solucionar otros problemas relacionados con su economía y puestos de trabajo.

De nuevo protestan de manera escrita los trabajadores destituidos del ayuntamiento, pidiendo que se les restituya en su puesto de trabajo que esta corporación les quitó, llevando como respuesta, la negativa del consistorio. D. Ángel Díaz Nogales escribió una solicitud al ayuntamiento contando: que al presentarse a tomar posesión de su puesto de trabajo en el ayuntamiento del que fue destituido, sin la formación de expediente, pedía la restitución en su cargo, y el concejal D. Sixto Sánchez Nolasco le manifiesta: que este debe quedarse destituido sin la formación del expediente de ninguna clase, basándose en la contrariedad que ha traído desde antes del 16 de febrero, fecha de las elecciones hasta el día 16, en contra del régimen constituido, repartiendo candidaturas y coaccionando para que no votaran a las izquierdas y si a la derecha.  Lo mismo planteó, Alejandro Valencia Méndez, el que fuese repartidor de quinina y D. Evaristo Macías González, que ocupaba el puesto de relojero, manifestando este último: qué habiendo sido destituido por el ayuntamiento del cargo de relojero de esta villa, para el que había sido nombrado por el ayuntamiento, y considerando arbitrario dicho acuerdo, pide la reposición de su cargo. El ayuntamiento acuerda desestimar dicha solicitud.



Los problemas dentro de las filas de izquierdas no se hacen esperar, y el concejal D. Valeriano Valencia Contador, hace constar: que el Sr. alcalde se ha extralimitado en sus funciones antes de tomar posesión en el ayuntamiento, en dar las listas de los individuos que habían de constituir el ayuntamiento, no dando la que se había acordado y nombrando cuatro concejales de cada partido, debiendo haber sido cinco socialistas y cuatro de Izquierda Republicana. Así mismo hace constar, que se ha informado, qué en junta general del Partido de Izquierda Republicana ha dicho el señor alcalde a un afiliado, que en las elecciones municipales podían borrar los nombres que le diera la gana, y por tales asuntos, propone un voto de censura contra el mismo.

El Sr. alcalde manifiesta, que en la lista que dio al Gobernador Civil para el nombramiento de los concejales, propuso cinco socialistas y cuatro de Izquierda Republicana, y así se ha verificado, cuando en el oficio de nombramiento no figuran nada más que cuatro de cada partido, únicamente hace constar, que verdaderamente cambió el nombre de uno de los socialistas llamado Manuel Rodríguez Marín, y dirigió a Sixto Sánchez Nolasco por considerarlo más capacitado para el cargo de concejal y sin miramientos personales.

Los señores concejales Adolfo Rosado Mayorga, Sixto Sánchez Nolasco, Manuel Rodríguez Huerta y Eduardo Contador Cordero, acuerdan ponerle el voto de censura propuesto por Valeriano Valencia Contador, mientras que los concejales D. José Bermejo Guijarro, D. Horacio Torrado del Barco y D. Manuel Aragüete Gudiño, no están conforme con dicho voto de censura.

Estos enfrentamientos van a conseguir, que las relaciones entre los concejales que representan a los grupos de izquierdas se vayan deteriorando, y otros, aprovechen las divisiones, para conseguir con sus tentáculos, controlar y dinamitar la mole izquierdista.  Algunos vecinos presentaban solicitudes, pensando en su futuro inmediato, y algunos concejales, aprovechaban su situación, para sacar adelante, algún que otro negocio aprovechando la mayoría de sus colegas en el ayuntamiento.


En esta misma sesión se aprobará por unanimidad, conceder autorización al concejal Manuel Aragüete Gudiño, para instalar un kiosco de bebidas y café en la Plaza de la República, y que este sea de cuatro ventanas, para que el público pueda ser atendido en las mejores condiciones, utilizando dos metros en cuadro.

Otros ediles, trasladaban manifiestos de vecinos, que le habían trasladado de forma oral, y que ellos trasmitían en pleno a la Corporación Municipal con el fin de solucionarle el problema planteado. Un ejemplo de ello lo tenemos en la exposición del concejal socialista D. Valeriano Valencia Contador, quién alegó: que el vecino Manuel Sierra Sierra, le ha solicitado, que la lápida que se haya instalada en el cementerio de este pueblo, con la inscripción de Cementerio Católico, la depositen en su poder, pues dicha lápida fue colocada siendo alcalde del ayuntamiento Manuel Sierra Marín, padre del solicitante. Los concejales, consideraron justa la petición del Sr. Sierra, y acuerdan que dicha estela obre en su poder.

De nuevo uno de los expulsados de su puesto de trabajo D. Aurelio Contador López, eleva una instancia en la que manifiesta: que se le ha notificado un acuerdo de fecha 29 del mes de febrero, en la que se le exige, que presente una fianza de 20.000 pesetas para garantizar el cargo de recaudador de arbitrios y repartimientos que viene desempeñando, considerándole contrario, por las siguientes razones.

Primero: Porque al ser nombrado para dicho cargo no se le exigió fianza, y siendo el nombramiento ejecutivo, no puede ser modificado por simple voluntad de la actual corporación, y porque la fianza exigida la considera desproporcionada al importe de los débitos que se recaudan. Los concejales socialistas y los de Izquierda Republicana acuerdan no haber lugar a la reposición.

Mientras D. Aurelio Contador se tiene que marchar con la negativa de los grupos de izquierdas, uno de los concejales decide dimitir de su cargo, no como concejal, sino como depositario del ayuntamiento, cese que se trasmite el 25 de marzo de 1936, manifestando D. Eduardo Contador Cordero: qué dado su delicado estado de salud, le es imposible seguir desempeñando el cargo de depositario de fondos municipales de este ayuntamiento, presentando su dimisión irrevocable, quedando nombrado para dicho cargo, el concejal D. Horacio Torrado del Barco.


La vida de pobreza, incertidumbre, enfermedades y otras negativas del periodo que estamos analizando, seguía su curso diezmando física y mentalmente a muchos ciudadanos del municipio. Los ediles del ayuntamiento seguían potenciando sus divisiones entre sus mismos compañeros de ideario político, es por ello, que el día 29 de marzo, vuelven a la carga los concejales socialistas contra el alcalde de Izquierda Republicana D. Manuel Botello González pidiendo su dimisión. Las razones que exponen y que consideran negativas en su comportamiento, son las siguientes: se le considera, contrario al régimen constituido, por las maniobras que viene haciendo en contra de la República, toda vez que en la noche última al retirarse las fuerzas de asalto de la localidad y terminada de instruir las diligencias que vinieron hacer por el Exm Sr. Gobernador Civil de la provincia, solamente por darle vivas a la República, el Sr. alcalde ordenó la salida de las fuerzas de la Guardia Civil a la calle, para ametrallar al pueblo. Ordenó el cierre de los establecimientos de bebidas sin que ocurrieran desordenes de ninguna clase, causando perjuicios a los dueños de dichos establecimientos con su medida.

Basándome en lo que dispone el artículo 81 de la ley municipal, que taxativamente argumenta, que este puede ser destituido por la mayoría absoluta del ayuntamiento, pide la dimisión del alcalde. Todos apoyan la destitución, menos, José Bermejo Guijarro.

El alcalde se defiende argumentado: que no presenta la dimisión del cargo que representa, por entender, que no ha cometido falta alguna, siendo el único defensor y valedor del régimen constituido. Que todo lo que exponen los concejales es una farsa que me quieren levantar, por no prestarme a movimientos mal hechos como: invasión de fincas y otros análogos a estos, citándome para que entre en las cárceles a patronos e individuos del pueblo, por no ajustarse a los jornales que estos recibían con anterioridad a la venida del Sr. delegado del trabajo, reunión sostenida en este ayuntamiento.

El concejal D. Adolfo Rosado Mayorga argumenta: que el primero que ha invadido fincas ha sido el Sr. alcalde, pues este ha rayado en la dehesa del Hatillo en la tierra cedida para los yunteros, cuatro fanegas de tierra. El alcalde replica: qué él no ha invadido fincas y que esta tierra le ha sido cedida por el propietario D. Antonio Moreno Arteaga.

Como vamos observando, son varios los problemas que se plantean en estos primeros meses del año 1936, enfrentamientos entre los elementos de izquierdas, invasiones de fincas, patronos enfadados por estas ocupaciones, destituciones de trabajadores no colocados por los que tienen las riendas de la gobernación local, y en este punto, el 30 de abril, D. Sixto Sánchez Nolasco, insiste en la destitución de Ángel Díaz Nogales, aportando el dato, de que dicho trabajador municipal, es miembro de Falange Española y que esa razón es más que suficiente para que se lleve a efecto su despido. El alcalde insiste, que el movimiento que quieren hacer ciertos concejales es completamente ilegal.

Por estas razones donde el enfrentamiento de los sujetos de izquierdas es una realidad, el concejal Sixto Sánchez Nolasco manifiesta, que presenta su cesión en el cargo de concejal, por ser incompatible con el señor alcalde y con el secretario, por ser el primero un incondicional de las derechas, hasta el extremo, de haber metido en la cárcel a los afiliados de Izquierda Republicana y estar vendido a las derechas; y el secretario Manuel Valencia, por ser un aliado de la derecha. Qué en las elecciones de compromisario, el Sr. alcalde iba coaligado con la gente que votaron a Calvo Sotelo y a los fascistas, y que por esa razón, protesta ante los poderes público de la actitud del alcalde por ser incompatible con el régimen actual.



El 4 de mayo, un grupo de vecinos del pueblo, acostumbrados a pasear en la plaza, protestan, que se ponga el indicado Kiosco en la Plaza de la República, toda vez, que los jóvenes de ambos sexos y otras muchas personas, suelen utilizar la plaza para pasear. El ayuntamiento desestima dicha instancia y acuerda por mayoría, que dicho kiosco se haga en el sitio indicado por el consistorio.

Otros vecinos de la población como D. Manuel López Rodríguez, Cristóbal Ambrona de la Rosa y Emilio Aragüete Rodríguez, solicitan autorización para construir tres kioscos en la Plaza de la República. Su petición es denegada por el consistorio.

El tema del Kiosco atraerá la atención de los concejales, por varios motivos. Uno de ellos es la suspensión de la obra de dicho templete por orden del alcalde D. Manuel Botello, y por las ordenes verbales dictadas por el Sr. Gobernador Civil. Lo cierto es, qué durante la noche, alguien ha derribado lo construido del kiosco, y culpan al alcalde de no haber hecho averiguación de quienes han podido ser los detractores de la obra. Nunca se supo quienes fueron.

La pobreza seguía instalada en la población, y algunos vecinos, seguían acudiendo al consistorio a pedir ayuda, el 4 de mayo, Isabel Bas de Los Santos, no puede dar teta al bebe que tiene y pide la socorran. Es ayudada por el ayuntamiento.

La Reforma Agraria iba muy lenta y las tierras no se repartían, los obreros, junto a sus líderes, ocupaban fincas como medio de protesta ante la situación desastrosa de la economía. El ayuntamiento pretende mandar una comisión para entrevistarse con el Ministro de Agricultura y con el Director General del Instituto de Reforma Agraria, para hacerles ver, la urgencia y la necesidad de que en este pueblo se hagan los asentamientos en las fincas que poseen la Condesa de Via Manuel y Cheles y otros señores propietarios como los de D. Juan, Hatillo, Martinvaca de Abajo y otros terrenos, aportando según los concejales de izquierda, un beneficio para el pueblo.



El ayuntamiento en su vista y teniendo en cuenta que desde la entrada de la República se viene pleiteando este problema sin que se haya podido conseguir, se acuerda que el alcalde sea el comisionado para tal fin, teniendo en cuenta, la carencia de recursos en este consistorio.

El concejal D. Horacio Torrado del Barco, presenta su dimisión el 17 de junio como depositario, ocupando su puesto el concejal José Bermejo Guijarro. Las izquierdas no se entendían y tanto los socialistas como los miembros de Izquierda Republicana, andaban desconfiando unos de otros, hasta tal punto, que el alcalde D, Manuel Botello González, tuvo que ir a poner en conocimiento del Gobernador Civil de la provincia, la agresión sufrida en su persona a manos del concejal Sixto Sánchez Nolasco, y la alteración de orden público, originada por tal causa.

Nunca imagine, que D. David González, cura de Cheles, se dedicase a la venta de libros, lo cierto es, que el religioso, se acercó hasta el ayuntamiento, para venderle un Diccionario de Espasa cuyo coste recibido fue de 150 pesetas, el glosario literario era para la biblioteca.

El 18 de julio se va a celebrar una nueva sesión acudiendo los miembros de izquierdas, pero manifestando una vez más, estar en desacuerdo con el alcalde, ya que consideran ilegal su presencia, ante los diferentes votos de censura puestos contra su persona. Recordemos, que este día, estalla la guerra civil en España, y los hombres comprometidos con el Frente Popular, crearán un comité que funcionará desde el 18 de julio de 1936, hasta el 14 de agosto del mismo año, día que Cheles pasó a ser controlada por las tropas nacionales. Este comité, según la documentación encontrada, trabajó, entre otras cosas, en dar ordenes de detención de personas de derechas, requisas etc.

Los miembros que conformaban este comité eran las siguientes personas.

Manuel Rodríguez Huertas
Valeriano Valencia Contador
José Sosa de los Santos
Alfonso de los Santos Contador
Manuel Rodríguez Marín
Toribio Leal del Carmen
José Durán Alejo
Adolfo Rosado Mayorga[2]



Como ya hemos venido comentando en algunos artículos anteriores, la Segunda República promulgó la importante Ley de Reforma Agraria. El ambicioso proyecto propuso expropiar grandes latifundios para repartirlos entre sus jornaleros; además de otras muchas mejoras para los trabajadores del campo: modernización, subida de salarios, jornada de ocho horas, seguro de accidentes para los campesinos, prohibir la expulsión de campesinos arrendatarios, se obligó a los terratenientes a cultivar las tierras y no dejarlas baldías, créditos a los campesinos para la explotación de sus tierras, etc. A pesar de las grandes expectativas que había levantado, la aplicación la Ley de Reforma Agraria, esta estuvo muy limitada. Por otro lado, los terratenientes se unieron en un bloque de oposición.

Ya en agosto de 1931 crearon la Asociación Nacional de Propietarios de Fincas Rústicas, desde donde boicotearon la Reforma Agraria, contribuyendo notablemente al retraso en su aprobación y aplicación.
Una de las invasiones más sonadas fue la del cortijo de la Talanquera, propiedad de D. Juan Díaz Ambrona, y donde el ayuntamiento, a posteriori, va a dar por escrito en el año 1940, una lista de personas, que según el alcalde que regía el ayuntamiento, D. Andrés Marín, participaron en tal acto. 
Los hechos según el documento ocurrieron el día 4 de agosto y los participantes fueron:
José Núñez Durán, qué en esos momentos, año 1940, se encontraba detenido en la cárcel.
Alfonso de los Santos Contador, cuyo paradero era, estar huido en Portugal.
Carlos Caramelo de los Santos, que estaba en la cárcel.
Manuel de los Santos Contador, que estaba en la cárcel.
Manuel Rodríguez Marín, que se encontraba huido en Portugal.[3]

Tras el saqueo, regresan a Cheles amparados y vitoreados por el entorno social que representa el Frente Popular, y todo, aparentemente, aparece tranquilo y controlado por los grupos de izquierdas en la población. Es tanta la serenidad, qué al día siguiente, 5 de agosto, se hará el último pleno en democracia, en el que ya no aparece el que fuera alcalde D. Manuel Botello González, sino que la presidencia la ostenta de manera provisional, el primer teniente de alcalde D. Manuel Rodríguez Huertas. Este mismo personaje manifestó: que el objeto de esta reunión era dar cuenta de la detención por el Frente Popular del que era alcalde de este ayuntamiento Manuel Botello González, toda vez que este individuo, en lugar de hacer una defensa de la República, cual está en el ánimo de todo buen ciudadano, hizo una campaña inicua y rastrera traicionando a los elementos del Frente Popular. Los acuerdos que este comité tomaba, los vulneraba en un todo, teniendo conocimiento el secretario de lo que ocurría en las reuniones y trasmitiendo el funcionario a sus colegas de derechas lo acontecido, traicionando ambos a la República con estos ejercicios.
Los concejales aprueban para alcalde del consistorio a D. Manuel Rodríguez Huertas. Firman el acta, D. Valeriano Valencia Contador, Manuel Rodríguez Huerta, Eduardo Contador Cordero, Adolfo Rosado y Sixto Sánchez Nolasco.

Un día después, el 6 de agosto, se llevará a efecto la destrucción de altares, imágenes, vasos sagrados y otros elementos del interior del templo católico. Hay varios documentos que nos habla de lo que ocurrió y las personas que participaron en tan sonada profanación religiosa. Con fecha 7 de octubre de 1940, el alcalde Manuel Marín, ofrecerá y mandará la siguiente lista de participantes en los hechos relatados.

 José Núñez Durán, que en esos momentos se encuentra en la cárcel.
Alfonso de los Santos Contador, se encuentra huido en Portugal.
Carlos Caramelo de los Santos, en la cárcel.
Manuel de los Santos Contador, en la cárcel.
Manuel Rodríguez Marín, huido a Portugal.
Enrique Rangel Ambrona, en esta villa.
Damián Martínez Ambrona, en esta villa.
Antonio Sierra Bermejo, huido a Francia.
Francisco Núñez Bermejo, huido a Francia.
Sixto Sánchez Nolasco, se ignora su paradero.
Saturnino Díaz López, se ignora su paradero.
Evaristo Sierra Bermejo, en esta villa.
Manuel Álvarez Bueno, en esta villa.
Claudia Sánchez Nolasco, en esta villa.
María Jesús Angoña López, en esta villa.
Castora de los Santos, en esta villa.
Juan Zarallo Aragüete, en la cárcel.
Adrián Bermejo Guijarro, en esta villa.
Miguel Rangel Núñez, en esta villa.
Ramón Zarallo Martín.[4]




Documento Completo


Este mismo alcalde, pero con fecha 1 de septiembre de 1943, argumenta: qué en este pueblo durante la dominación roja, fue profanada la iglesia parroquial, destruidas las imágenes en casi su totalidad, sin que fueran objeto de malos tratos los encargados de su custodia. Los principales autores fueron los vecinos de esta villa que se exponen a continuación.

David Bueno
Justo Sosa González
Valeriano Valencia Contador
Manuel de los Santos Contador
Carlos Caramelo de los Santos
Antonio Sierra Bermejo

Esta realidad obedecía a un plan organizado y ejecutado sistemáticamente.
Todo, excepto las imágenes, han sido reparados.
Dios guarde a V.S. muchos años. Cheles 1 de septiembre de 1943[5]





Tenemos que decir, que ni David Bueno, ni Justo Sosa González, ni Valeriano Valencia Contador, aparecen en la anterior lista, por lo tanto, hay algo que no cuadra, y para más inri, existe otro documento del comandante de puesto de la Guardia Civil de Cheles, D. Marcelino Ortega Sánchez, que con fecha 7 de septiembre dice lo siguiente.

Consecuente a su respetable escrito fecha 31 del pasado julio, en el que, interesa le informe, sobre las profanaciones de iglesias, ermitas, vejaciones o malos tratos de que fueron víctimas los encargados de su custodia, tengo el honor de participar a V. S. I. lo siguiente; la iglesia parroquial fue destruida, en parte, durante la dominación roja, los días 9, 10 y 11 de agosto de 1936, abarcando imágenes y sus ornamentos. Algunas de ellas fueron mutiladas a tiros y con herramientas; antes y después de consumados estos hechos, los individuos de izquierda hicieron guardias en las afueras del templo, por lo que no puede precisarse, los nombres de los individuos que realizaron estas profanaciones. La realización de estos actos se debe principalmente, a elementos llegados de Olivenza, los que alertaron a los de esta villa. El cura párroco fue detenido en su casa y llevado posteriormente a la ermita del Cristo bajo el mismo aspecto, donde fue objeto de algunas vejaciones, todo lo expuesto no fue debido a un plan organizado. 


Dios guarde a V. S. muchos años. Cheles 7 de septiembre de 1943. Firmado el Comandante de Puesto de la Guardia Civil Marcelino Ortega Sánchez.[6]





El alcalde dice en el anterior documento, que fue un plan organizado y ejecutado sistemáticamente por personas de Cheles, y el comandante de puesto indica, que las personas que cometieron estos delito fueron gente venida de Olivenza, y que no fue un plan organizado. Surgen muchas preguntas. ¿Que se pretendía con estos movimientos? ¿Justificar los actos mortales que se cometieron acusando a personas de la localidad que no cometieron esas acciones? Demasiados errores cometidos, por personas que no visualizaron ni fueron testigos de los actos.  

Queridos lectores, saquen sus propias conclusiones.

Nos plantamos en esta primera parte a principios de agosto de 1936, y nos vamos a la búsqueda de documentos que nos hablen de lo ocurrido en los días y meses posteriores que quedan para finalizar este año. Es por ello, que os emplazo, a que sigáis atentos a los sucesos acontecidos en dicho anuario, y os acerquéis a la historia, porque los sucesos y crónicas del pasado, son cultura, y la cultura, no es enemiga de nadie.


SED FELICES E ILUSTRAROS



[1] Diputación de Badajoz. Área de Cultura. Archivo Municipal de Cheles. Código de Referencia ES. 06042. AMCH. 1.101//26.2
[2]
[3] Archivo Histórico Nacional. FC-CAUSA GENERAL-, 1054, EXP. 27
[4] Archivo Histórico Nacional. Causa General. Caja 1054. 27
[5] Ibid. 1056. EXP. 18
[6] Ibid. Caja 1056. EXP. 18.

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