La Depuración de Maestros Nacionales en la Villa de Cheles
LA DEPURACIÓN DE MAESTROS NACIONALES EN LA VILLA DE CHELES
El artículo que presentamos trata
de ser uno de esos documentos históricos que no se pueden olvidar dentro del
ámbito escolar, sobre todo, porque lo que se cuenta y se narra en el mismo, es
una de esas historias olvidadas que merece ser rescatada en pro de la cultura y
de la biografía escolar de los pueblos. Los profesores de Cheles, así como la
totalidad de docentes de otros municipios y ciudades españolas, sufrieron
durante el inicio de la dictadura, una purga sin precedentes con un
claro objetivo, descubrir en el personaje a depurar, que comportamiento humano,
político y religioso durante la república habían desarrollado. Ello llevó a que
muchos profesores de la comarca en la que nos encontramos sufrieran en sus
carnes el escarnio cruento de las garras del nuevo sistema constituido, y
conocido durante casi todo su periodo, con el nombre de Nacional Catolicismo.
El insertar en la mente de la
ciudadanía ideas de estas características, suponía el tener que dogmatizar y
enfatizar las mentes de muchos ciudadanos, desde una base donde lo principal y
esencial fuesen la disciplina en lo religioso y el orden y obediencia en lo
político. Aquellos maestros que en su currículo personal presentasen manchas por
el hecho de haber sido contrarios en su pensamiento a las nuevas ideas
establecidas, tendrían que pasar por el acendramiento y criba purificadora que
los cuatro jinetes del apocalipsis de sus respectivas poblaciones les tendrían
preparadas.
Cuatro iban a ser los temidos personajes
que desde su posición lineal con el régimen, van a tener que informar a la
Comisión Depuradora de la Enseñanza en Badajoz, de la conducta positiva o
negativa del profesorado que durante la república ejerció como tal, y de
aquellos que nuevamente se iban a incorporar a tan emblemática causa. Los
cuatro hombres encargados de informar del buen o mal proceder de los maestros
en estas etapas indicadas, iban a ser: el cura de la villa, el alcalde del
momento o presidente de la comisión gestora de Cheles, el comandante de puesto
de la guardia civil y un padre de familia fiel y defensor a ultranzas del nuevo
régimen instaurado.
Mientras en pueblos como Higuera
de Vargas, Olivenza, Valverde de Leganes y Taliga existieron profesores que
fueron castigados siendo apartados de sus trabajos durante bastantes años sin
empleo y sueldo, y en algún caso, como el conocido en la Aldea de San Jorge de
Alor con la muerte de un maestro por sus ideas republicanas, en Cheles nos
vamos a encontrar con todo lo contrario. No hubo, documentalmente hablando, ningún profesor seriamente castigado, aunque todos ellos sufrieron la
pertinente depuración que quedaría encuadrada en los ya nombrados informes
redactados por los cuatro singulares vecinos.
Precisamente ese testimonio
acreditado e identificado. va a ser el que nos ponga en la situación de
conocer, que fue lo que sucedió con los pedagogos de la villa de Cheles en
tiempos de grandes y negativas convulsiones. Estos fueron los
informes emitidos por los cuatro “notables” en
la villa de Cheles, hacía el profesorado que tenía que educar a las
nuevas generaciones en los nuevos valores tradicionales del
Nacional-Catolicismo.
Nuestro primer maestro depurado
va a ser D. Joaquín Rodríguez Botello, de él cuentan las cuatro “celebridades”
encargadas de valorar su comportamiento, lo siguiente.
Depuración de D. Joaquín Rodríguez Botello
Informe del Alcalde Presiente de la Comisión Gestora de Cheles. “Conducta digna de todo elogio y desde el
primer momento puesto al lado del movimiento militar.”
Informe de la Guardia Civil. “De
ideal derechista, digno de toda clase de elogios y consideraciones, adherido al
movimiento militar.”
Informe del Cura Párroco. “Siempre
de actuación política derechista, su conducta profesional, social y particular
intachable, hombre de creencias religiosas y apreciado por todo el vecindario.”
Informe del Padre de Familia. “De
conducta intachable, siendo un hombre que se interesaba mucho por la
enseñanza.”[1]
Gracias a este informe positivo,
D. Joaquín no se suspendió de empleo y sueldo ni sufrió ningún desaire de las
fuerzas vivas encargadas de dictaminar y pronunciarse ante sus valores. Dichos
varemos de conducta se elevaban hasta la Comisión Depuradora de la Enseñanza en
Badajoz quien dictaminaba lo siguiente.
“Esta Comisión en vista de que no resultan cargos algunos contra el Maestro
Nacional D. Joaquín Rodríguez Botello, propone a la Comisión de Cultura y
Enseñanza, que debe confirmársele en su cargo de conformidad con el apartado A)
del Artículo 5º de la Orden de la Presidencia de la Junta Técnica del Estado de
10 de noviembre de 1936, haciéndose constar al propio tiempo que dicho Maestro
no ha sido suspendido de empleo y sueldo.”[2]
Nuestro siguiente maestro
depurado es D. Félix García Martín, los documentos cuentan de él la siguiente
crónica de su estilo como profesor.
Informe del Presidente de la Comisión Gestora. “De conducta intachable tanto en lo profesional como en lo particular.”
Guardia Civil. “De derechas y
actuación patriótica.”
Cura Párroco. “Se ha
distinguido siempre por su actuación política derechista y por su conducta
profesional, social y particular intachable.”
Padre de Familia. “Conducta
digna de todo elogio en todas sus actuaciones.”[3]
Tras los informes emitidos en
base a la petición del Ministerio de Educación Nacional, es evidente que la
Comisión Depuradora de Badajoz presidida por D. Ricardo Carapeto, no pediría sancionar
al docente que ejercía su profesión en la villa de Cheles. La Comisión elevaba
los informes emitidos hasta dicho Ministerio, a quién comunicaba el haber
pedido dicha instrucción a las autoridades de la villa de Cheles. El documento
decía lo siguiente.
“Acredito por la presente, que oportunamente se dirigieron oficios a
las Autoridades locales del pueblo de Cheles reclamando antecedentes y
actividades políticas referentes a los maestros reseñados en la carpeta de este
expediente. Resultando del informe lo expuesto en los diferentes informes
recibidos.”
Badajoz 22 de febrero de 1937. La secretaria Maria Garma.[4]
Nuestros siguientes depurados van
a ser dos jóvenes cheleros, uno alumno en prácticas y el otro, alumno que muy
pronto pondría en movimiento sus conocimientos como docente. Dos sujetos
nativos de la villa a los que se les va abrir expedientes informativos por su
conducta y comportamiento. Los alumnos del magisterio que en el momento de la
guerra estaban cursando sus estudios, también fueron sometidos a la depuración
para evitar que siguieran o pudieran estar impregnados de ideas liberales y
antipatrióticas, ideales característicos de la educación republicana. Las
crónicas informativas de nuestros dos protagonistas decían lo siguiente.
Depuración de Aurelio Contador Contador Alumno en Prácticas
Presidente de la
Comisión Gestora. “He
observado buena conducta habiendo demostrado adhesión al glorioso movimiento
nacional.”
Guardia Civil. “Goza de buena
conducta y es adicto a nuestra causa nacional”
Cura Párroco. “Ha observado
buena conducta moral, religiosa y política.”
Padre de Familia. “Es de
buena conducta y antecedentes.”[5]
La propuesta de la Comisión fue
la siguiente.
“Esta Comisión, en vista de que no existen cargos algunos contra el
alumno del grado profesional en periodo de prácticas D. Aurelio Contador
Contador, propone por unanimidad al Ministerio de Educación Nacional, que debe
confirmársele en su cargo de conformidad con lo dispuesto en el apartado (A)
del artículo 5º de la Orden
de la Presidencia
de la Junta Técnica
del Estado de 10 de noviembre de 1936.
Badajoz, 11 de septiembre, de 1939. Año de la Victoria. Escuela Normal
del Magisterio Primario de Badajoz”.[6]
La instrucción reveladora del
proceder de nuestro siguiente alumno, la van a dictaminar sus profesores,
aquellos que día a día siguieron los movimientos de dicho joven chelero. Lo
dictaminado se fechó el 7 de agosto de 1939.
Informe Depurador de Francisco Rodríguez Arias
La profesora Juana Prosper informa. “Que es un joven trabajador y competente.”
La profesora Eustaquia Delgado y Montañés. “Buen concepto.”
La profesora Rafaela García y García. “Joven respetuoso y aplicado.”
El profesor Antonio Quintero. “A observado en el joven siempre
buena conducta.”[7]
Es claro y evidente, que la pauta
y conducta del joven aspirante a maestro Francisco Rodríguez Arias, no chocaba
con lo principalmente reivindicado y exigido por los poderes fácticos del
momento; como tampoco lo fue para nuestras dos últimas maestras depuradas.
Estos fueron sus informes.
Expediente Depurador de Josefa Colomo Acevedo.
Informe del Presidente de la Comisión Gestora “Conducta digna de todo elogio y desde el primer momento al lado del
movimiento militar.”
Informe Guardia Civil. “De
ideal derechista, digna de toda clase de elogios y consideraciones, maestra
adherida al movimiento militar.”
Informe del cura. “Siempre de
actuación política derechista, su conducta profesional, social, y particular ha
sido intachable siendo mujer de creencias religiosas y apreciada por todo el
vecindario”
Informe del Padre de Familia. “De
conducta intachable, interesándose por la enseñanza.”[8]
Certificación Depuradora de Hortensia Rosón Prieto.
Presidente de la Comisión Gestora. “Conducta digna de todo elogio y desde el primer momento al lado del
movimiento militar.”
Guardia Civil “De ideal
derechista, dignos de toda clase de elogios y consideraciones, adherida al
movimiento militar.”
Cura Párroco “Siempre de
actuación político derechista, su conducta profesional social y particular
intachable, de creencias religiosas y apreciada por todo el vecindario.”
Padre de familia. “De
conducta intachable interesándose siempre por la enseñanza”[9]
Como hemos podido comprobar a
través de estos documentos, la
depuración de maestros nacionales durante la dictadura, fue un proceso y un
filtro a través de los cuales se pretendía desmantelar toda la obra educativa
republicana. A los maestros se les consideraba responsables de haber inculcado
en la sociedad y en las mentes juveniles el virus republicano. La depuración
fue un empeño por eliminar cualquier resto de innovación pedagógica, laicismo y
coeducación, normas puntales sobre los que el Estado Republicano había
establecido el sistema educativo. La depuración alcanzó a docentes, alumnos,
libros de texto y bibliotecas escolares, la intención fundamental de las nuevas
autoridades se dirigió a la depuración del personal docente perteneciente a la
II República. La misión era clara y contundente, había que seleccionar muy bien
a los encargados de la educación durante el inicio del régimen franquista, los profesores
tenían que ser de absoluta solvencia moral para poder establecer y desarrollar
los criterios fundamentales del nuevo Estado, y enarbolar y empuñar con ellos
la bandera del Nacional Catolicismo por todos centros escolares de España. Los
expedientes de depuración, actualmente conservados en el Archivo General de la
Administración en Alcalá de Henares, son muestra del totalitarismo y el intenso
control social practicado durante los primeros años de la dictadura franquista
contra este colectivo pedagógico.
Queridos lectores, acercaros a la
historia, porque los sucesos y crónicas del pasado son cultura, y la cultura,
no es enemiga de nadie.
SED FELICES E ILUSTRAROS
[1] Archivo General de la
Administración. Fondo Ministerio de Educación Nacional. Serie Expedientes de
Depuración de Maestros Nacionales. Signatura 32/13176.
[2] Ibíd.
[3] Ibíd. Signatura 32/13174
[4] Ibíd.
[5] Archivo General de la
Administración. Signatura 32/12348
[6] Ibíd.
[7] Ibíd.
[8] Archivo General de la
Administración. Fondo Ministerio de Educación Nacional. Serie Depuración de
Maestros Nacionales. Signatura 32/13174.
[9] Ibíd. Signatura 32/13176.




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