Cheles: Finales de 1931 (Segunda Parte)
Cheles Finales de 1931.
Con fecha 29 de septiembre, el problema obrero seguía latente en la dermis del municipio
y en la inmensa población rural del país. El gobierno de la república a través
de su interlocutor, el Gobernador Civil de la Provincia, va a mandar un
telegrama al ayuntamiento en el que se pedía, que le participasen las fincas
procedentes de señorío, los nombres de sus propietarios y, que se indicara, que
fincas podrían resolver el problema obrero.
EL concejal de la minoría socialista Emilio Aragüete
Rodríguez, acusaba al alcalde, de haber ocultado el telegrama, y pidió por ello,
un voto de censura contra Justo Macías y a todos los concejales que se solidaricen
de su conducta.
La contestación del alcalde fue: “que al recibir el telegrama
y no conocer los nombres de los propietarios forasteros, dueños de las fincas a
las que se refiere dicha comunicación y en el pueblo no poder adquirir tales
datos, pidió estos, por carta, a D. Juan Díaz Ambrona, vecino de Badajoz y
administrador de expresadas fincas, y que así se lo participó al Sr.
Gobernador; no habiendo recibido hasta la fecha contestación a dicha carta. Aportando,
que no ha podido comunicar a expresada superior autoridad los datos de
referencia, y qué por esta causa, tampoco ha podido dar información al
ayuntamiento al que quería darla con todo género de detalles.” Del telegrama dio
cuenta el mismo día que lo recibió al concejal D. Manuel Rodríguez Huertas, y que
no lo hizo al ayuntamiento en la sesión anterior, por las razones anteriormente
expuesta y por un olvido involuntario, dejando, por tanto, a la consideración
de los señores concejales, que su actuación no merece censura alguna.
La minoría socialista compuesta por D. Emilio Aragüete
Rodríguez, D. Manuel Rodríguez Huerta y D. Eduardo contador Cordero, persisten
en el voto de censura y la mayoría integrada por los republicanos radicales D.
José Contador, D. José Herrera, D. Manuel de la Cruz, D. Francisco López y D.
Juan Contador, consideran, que el alcalde no ha cometido acto alguno
censurable, puesto que ha hecho cuanto por su parte ha podido para conseguir
averiguar los datos pedidos en el telegrama del que se trata.
El concejal Aragüete argumenta: que este pueblo tiene sobre
la dehesa Talanquera y otros de este término pertenecientes al Condado de Via
Manuel, el derecho de nueve meses de aprovechamiento gratuito en los mismos, y
ahora se nos presenta la ocasión de recuperar tales derechos.
Se contesta, por parte del alcalde, qué para recuperar esos
derechos, se precisa, en primer término, contar con dinero, y el ayuntamiento
no lo tiene, pues contando con este factor, es de parecer, se emprenderán las
gestiones seguidamente, ya que sería la felicidad de este vecindario el
recuperar dichos derechos.
El Sr. Aragüete replica, que para gestionar esto no se
precisa dinero, ya que existen personas completísimas que lo hacen sin
retribución ninguna.
Enterado el ayuntamiento y después de debatido el acuerdo, se
acordó por unanimidad, aceptar la propuesta y que se facilite los datos
necesarios para dar principio a las operaciones.
En esos momentos de vida social que la situación local
requería, existieron vecinos que proponían cuestiones personales que afectaban
a su trabajo, o problemas creados por ciertas determinaciones dirigidas desde
otras entidades superiores, que afectaban a sus bienes y posesiones. Estas reclamaciones llegaron en forma de
instancias al registro del cabildo para poder ser tratadas en sesión plenaria. Uno
de estos casos lo expone un oficio de D. Enrique Díaz Pizarro, medico
encargado del dispensario antipalúdico de este pueblo, informando, de la
necesidad, de nombrar un ayudante que se encargue de repartir la quinina a los
palúdicos, proponiendo este médico para el cargo a D. Juan Contador Viera con
el sueldo que el ayuntamiento acuerde. Esta petición fue aprobada por unanimidad
cobrando el propuesto personaje, una peseta por día durante la época que
funcione el dispensario.
La obra del camino de Cheles a Villanueva estaba en ejecución,
y por ese motivo algunos vecinos del pueblo estaban siendo muy perjudicados por
este proceder, es por ellos, que D. Juan Herrera Ambrona, D. Manuel Rangel
Valencia y D. Adolfo Sierra Sierra, reclaman indemnización por el terreno
tomado en fincas de su propiedad para la construcción del camino vecinal. Sobre
todo, porque son pequeños propietarios, y sufren grandes prejuicios sin
intereses económicos, y ser este, uno de los medios de vida con el que cuentan
sus familias para su sostenimiento. El derecho económico que estas personas deberían
tener por la expropiación o usurpación de sus tierras para fines públicos,
nunca lo cobraron, dejando sus posesiones partida en dos trozos a consecuencia
de la carretera como aún hoy se puede ver. El constructor que realizaba las obras del
camino de Cheles a Villanueva del Fresno era D. Moisés Ramos Navarro,
contratista de carreteras, con domicilio en la población Real de la Jara (Sevilla).
El ayuntamiento enterado de la queja expuesta por los tres
vecinos mentados, acuerdan por unanimidad, se remitan dichas instancias al
Presidente de Diputación, y en vista de lo que resuelva, se proveerá.
Se vuelve a tratar en estas fechas, el pago de los
medicamentos al farmacéutico D. Rafael de la Rosa Hurtado, propuesto por la
minoría socialista, aprobando el ayuntamiento con la mayoría de los
republicanos radicales, el no pagar los mismos. Sin embargo, en este mismo
pleno, sí que se autorizará al oficial de secretario Manuel Valencia Contador,
una gratificación para su traslado a Madrid. El documento dice lo siguiente: “solicito
el correspondiente permiso para trasladarme a Madrid al fin de preparar y tomar
parte en las próximas oposiciones para secretario de ayuntamiento, y al mismo
tiempo, y en atención a los erarios o recursos con los que cuenta, para
trasladarse a la Corte y atender a los gastos más perentorios que le ocasionará
su permanencia en Madrid, pide se le conceda una gratificación, pues sin ella
le es imposible llevar a efecto sus propósitos.” El ayuntamiento concederá tal
petición concediéndole 150 pesetas, con cargo al haber que disfruta dicho
funcionario, votando en contra, D. Eduardo Contador Cordero.
El concejal D. Manuel Rodríguez Huerta manifestó: que a pesar
de haberse tratado en anteriores sesiones el que se diera cumplimiento al
decreto de 28 de abril último donde se decía, que en todas las faenas agrícolas
se de ocupación preferente a los obreros desocupados de la localidad, hasta la
fecha, nada se ha hecho, y es de lamentar, que habiendo tantos obreros parados
en este pueblo pasando grandes necesidades, existan patronos tan poco
humanitarios, que en la custodia de sus ganados, empleen ya no solo forasteros,
sino que algunos den este trabajo a personas extranjeras como D. Manuel Sierra
de la Rosa y D. Herminio García González.
La presidencia contesta, que antes tienen que trabajar en
estos puestos los hijos del pueblo y no extranjeros, por todo lo cual, se
requirió a D, Manuel Sierra de la Rosa y a D. Herminio García González, que
inmediatamente despidan a los extranjeros que están encargado de la custodia
del ganado. Cual, sería la sorpresa, cuando al ser requerido por esta alcaldía
los personajes aludidos, presentaron un contrato fecha 29 de septiembre el del
Sierra y el 7 de octubre el del Herminio García. Contrato, por el cual le
cedían en usufructo los ganados que custodiaban, como compendio que esto era
una evasiva para burlar la acción de la justicia. El alcalde D. justo Macías
ordenó sin demora y sin pretexto de ningún género, cesaran los aludidos
extranjeros en sus cargos y que se ocuparan de la custodia de los ganados
vecinos de la localidad; manifestándoles: que el ayuntamiento estaría dispuesto
a actuar con la máxima de sus energías, si estos desatienden las ordenes
tomadas.
El 12 de noviembre de 1931, de nuevo el concejal socialista
D. Manuel Rodríguez Huerta exige al ayuntamiento, que debido a las grandes
lluvias que se estaban teniendo, los obreros que trabajaban en las obras del
camino de Cheles Villanueva y los que lo hacen en el de Olivenza, llevan ya más
de cuatro días sin ir al tajo. Esta situación está llevando a los obreros que
viven puramente de su jornal, a grandes necesidades, por lo que es necesario
buscar una solución rápida al asunto. La cuestión de los parados será, una de
las puntas de lanzas que el ayuntamiento tendrá que ir solventando con los
recursos que tiene y cuando puede, ya que, en Cheles, existían problemas de otra
índole que aún estaban sin resolver. Una de las preocupaciones que también
tenía al cabildo en desasosiego, era el saber, que la población aún se
encontraba sin una escuela financiada por el estado. Las dos existentes en 1931
estaban en casas alquiladas que pagaba el propio ayuntamiento.
Con fecha 19 de noviembre de 1931, llega a Cheles una
información de un decreto del Ministerio de Hacienda donde se exponen las
normas a seguir, para la construcción de locales escuelas en toda clase de
poblaciones donde se carezca de ellas, dispongan o no de recursos para llevar a
efecto las obras.
Este pueblo se encontraba comprendido entre los que su
presupuesto no le daba para poder construir las dos escuelas de ambos sexos
existentes, careciendo de todo tipo de higiene y condiciones pedagógica. El
estado en su propósito de facilitar dichos locales a todos los pueblos, aún a
los de vida económica más pobre, exime a estos de la aportación de ningún género
para las obras de que se trata. El consistorio, lo único que tiene que
facilitar, es el solar para la construcción de las aulas, espacio que quedará
ofrecido para que cuando el gobierno de la república considere, pueda comenzar
la construcción de los edificios. El tema de las escuelas de momento queda aparcado hasta que
el ayuntamiento reciba el dinero para tal fin, pero no es menos cierto, que los
encontronazos entre socialistas y republicanos radicales, estaban dejando
mociones y quejas como la que sigue.
El concejal socialista D. Emilio Aragüete Rodríguez expone:
que condenamos la minoría socialista que represento, la falta de respeto a las
leyes vigentes, a la democracia y a actos de ciudadanía que toda autoridad debe
de tener en el contenido de sus funciones: siendo verdaderamente bochornoso, el
acto cometido por el alcalde D. Justo Macias al negar el día 12 de este mes,
autorización para una conferencia de propaganda socialista. Yo sé, que el señor
alcalde no se negaría por si solo a desautorizar el acto, pero dicho día,
anduvo de casa en casa de los más significados caciques, pidiéndoles consejo
sobre si se daba o no tal permiso; y claro, resultó la rotunda negativa. Y digo
más señores concejales, este alcalde que indignamente nos representa, a pesar
de los dos votos de censura que la minoría socialista hemos presentado, se fue
a Olivenza y Badajoz con dos fines; uno, haciendo y exponiendo noticias falsas
y absurdas, como el hecho de decir, que en Cheles había 300 hombres armados en
actitud revolucionaria, cuando todos sabéis la tranquilidad que ese día se
disputaba. Pero no contento con eso, pidió que viniesen fuerzas de la Guardia
civil, y claro, sucedió lo que tenía que suceder, qué a la mañana siguiente,
las fuerzas del orden se marcharon tranquilamente a sus puestos. Este proceder
es intolerable y por tanto esta minoría socialista pide para el mismo, otro
voto de censura y la destitución de su cargo y se ponga en conocimiento del
Gobernador Civil.
El alcalde no contesta y el concejal D. Juan Contador Bañas
hace constar, que es molesto cuanto propone en sus manifestaciones el Sr.
Aragüete, contestando el concejal socialista Rodríguez Huerta, que suscribe las
afirmaciones de su compañero.
Con fecha 28 de diciembre de 1931, aún continúan las peleas dialécticas entre concejales socialistas y los representantes del Partido Republicano Radical, estos últimos decidirán en esta sesión plenaria, que se ponga un voto de censura contra el concejal D. Emilio Aragüete Rodríguez, por las palabras groseras y falta de respeto al Sr. alcalde, y solicitar la destitución de los concejales socialistas del Sr. Gobernador Civil.
Con fecha 28 de diciembre de 1931, aún continúan las peleas dialécticas entre concejales socialistas y los representantes del Partido Republicano Radical, estos últimos decidirán en esta sesión plenaria, que se ponga un voto de censura contra el concejal D. Emilio Aragüete Rodríguez, por las palabras groseras y falta de respeto al Sr. alcalde, y solicitar la destitución de los concejales socialistas del Sr. Gobernador Civil.
Con estas quejas y acusaciones en contra y a favor, terminan
las noticias el año 1931. Nuestro objetivo en los siguientes artículos será,
sacar las crónicas de 1932, para que nos ayuden a conocer mejor la historia y
las memorias que se vivieron en la población, y que sirvieron en su día, para la
vertebración de la sociedad local del momento.
Queridos lectores, acercaros a la historia, porque los
sucesos y crónicas del pasado son cultura, y la cultura no es enemiga de nadie.
SED FELICES E ILUSTRAROS




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