CHELES. CRÓNICAS DE 1934
Cheles. Crónicas de 1934.
El año 1934 se inicia con
la necesidad de plasmar la Reforma Agraria como algo no ficticio sino real, y el
ayuntamiento ponía para tal fin los terrenos de la Dehesa Boyal, para que se
repartiese entre los vecinos, y la pretensión, de que algunas fincas más
pudiesen formar parte de este proyecto. La idea central era: la de intentar
paliar las necesidades que la población estaba sufriendo, debido a la mínima
extensión del término que tenía 4250 hectáreas y no de muy buena calidad.
D. Justo Macías alcalde
de Cheles, ordenó al secretario, que leyese la ley sobre intensificación de
cultivos en Extremadura, de fecha 11 de enero de 1934 y publicada en la Gaceta
de Madrid, en cuyo artículo número 3 se dice: que las tierras afectadas por el
apartado 7º de la base 5ª establece, que podrán ser objeto de ocupación
temporal en los pueblos de Extremadura, sobre todo, en aquellos pueblos donde
se aprecien grave crisis de paro campesino a tenor de la base 9ª de la misma
ley de Reforma Agraria.
Esta realidad, pone en marcha por parte del
ayuntamiento, una denuncia contra las dehesas de D. Juan, Hatillo, La Balsa y
Novillero, ante la falta de trabajo y el hambre que está sufriendo la población
por no tener tierras donde poder laborear debido a lo reducido del territorio.
D. Juan y Hatillo, son fincas
pertenecientes al termino de Alconchel y propiedad de D, Gregorio Moreno y de
D. Fermín Porcostales, vecinos de Jerez de los Caballeros y Badajoz
respectivamente, y las dehesas de Novillero y Balsa, propiedad de D. Luís de
Triana y Ramón del Arroyo, las que por su fertilidad y por su situación,
permiten un cultivo permanente con rendimiento superior al actual, reclamando
el informe de los concejales del ayuntamiento y de la Sociedad Agrícola de
Obreros Cultivadores, para ocupación temporal e intensificación de cultivos. El
ayuntamiento. teniendo en cuenta cuanto expone el alcalde en su preámbulo y las
poderosísimas razones que le imperan, acuerda por unanimidad, prestarle su
aprobación instruyéndose el correspondiente expediente.
De momento la idea de
llevar a efecto este acuerdo está aprobada, simplemente, tendremos que esperar,
a que la investigación nos vaya acercando hasta las siguientes decisiones
tomadas al respecto y los resultados derivados de esta actuación.
La pobreza extrema de
algunas familias en la localidad obligaba algunos de sus miembros, a tener que
buscar la manera de poder saciar el hambre en sus más que maltratados
estómagos. Esto llevó a que muchas personas tuviesen que buscar alimentos, allí
donde los había, para con ello, intentar paliar las necesidades de su clan. El
robo de bellotas, de cereales, de animales para poder obtener carne y otros
comestibles ubicados en propiedades ajenas, llevó, a que el propio ayuntamiento
pidiese con urgencia la venida de Guardias civiles a la población. El Cuartel
ya estaba terminado y se remitía la siguiente información: que según informe
del del Sr. teniente de la Guardia civil, era preciso que una comisión por
parte del ayuntamiento y acompañada de patronos, visitaran al Sr. Gobernador
Civil, para recabar la inmediata concentración de las fuerzas de este puesto,
toda vez que todo se encuentra completamente terminado. Se acuerda por mayoría
y con el voto en contra del concejal socialista D. Manuel Rodríguez Huerta, que
el alcalde y el secretario formen parte de dicha comisión.
Las personas enfermas no
podían ser atendidas debidamente en sus casas y el cabildo estaba dispuesto a
solucionar estas penurias humanas a costa de su erario, aunque este fuese
negativo económicamente. El 17 de mayo se socorrer de urgencia a María Española
con 15 pesetas en leche y huevos para atender y ayudar al restablecimiento de
su salud. También se le pagó 12 pesetas a D. Gregorio Sierra, por una caja para
el cadáver de Ismael Sierra.
El 21 de julio de 1934,
se informa que la Plaza de la República único sitio de expansión que tiene la
localidad, se encuentra en las condiciones máximas antihigiénicas por el
polvillo que se desprende al aglomerarse el personal y ser el suelo de tierra.
El Sr. Inspector de Sanidad ha llamado la atención al consistorio por estos
hechos, y expone: que se proceda el
llevar a efecto el asfaltado de dicha plaza, con lo que se portaría gran
beneficio a la localidad y al ornato público. Se acordó por mayoría el llevar a
efecto las obras indicadas, pagando por cada metro cuadrado seis pesetas,
siendo por cuenta del ayuntamiento el acarreo de la grava necesaria, anunciando
el correspondiente concurso.
El día 18 de agosto de nuevo hay que apoyar económicamente el enterramiento de Dª Antonia Bolacha, D. Diego Quintero y al hijo de la Pimpolla, pagando sesenta pesetas al carpintero D. Francisco Recio Ambrona por las tres cajas.
El día 18 de agosto de nuevo hay que apoyar económicamente el enterramiento de Dª Antonia Bolacha, D. Diego Quintero y al hijo de la Pimpolla, pagando sesenta pesetas al carpintero D. Francisco Recio Ambrona por las tres cajas.
El año 1934 estaba siendo
muy seco, las lluvias no caían y los pozos estaban muy mal de agua, es por
ello, que se ha examinado el ejido público existente en colindancia con el
cercado del vecino Manuel Marín Falcato, en el sitio conocido como Caparera, y
que a su juicio en dicho sitio se obtendría este líquido tan necesario; es por
ello, que se aprueba, por unanimidad, la construcción de una zanja y construir
un pilar. Enseguida y teniendo en cuenta la carencia de herramientas, para
empezar estas obras, se acuerda comprar 25 picos, 8 rodos, 6 rastrillos, 12
palas y 24 espuertas.
Mientras esta
construcción se fraguaba, el médico titular D. Enrique Díaz Pizarro propone:
que el concejal socialista D. Emilio Aragüete Rodríguez desempeñe el cargo de
practicante interino en la localidad, siendo aprobada la propuesta por
unanimidad. Esta realidad parece que no gustó mucho en las altas esferas
políticas de los pesos pesados de la república, amén de la falta de acuerdo que
entre la minoría socialista existía en muchos puntos propuestos por los
miembros mayoritarios del Partido Republicano Radical. Al no existir una unidad
férrea entre los tres concejales, se va a convocar un pleno especial donde se
citarán a los tres ediles de izquierdas para indicarle algo muy importante. El
día 16 de octubre se convoca la sesión, para que asistan a la misma D. Manuel
Rodríguez Huerta, D. Emilio Aragüete Rodríguez y D. Eduardo Contador Cordero,
no asistiendo a la convocatorio el último concejal.
D. justo Macías les informa: que según telegrama del Sr. Gobernador Civil de esta provincia, de fecha de hoy, le ha sido notificado por el Sr. comandante de la Guardia civil de Olivenza, que quedan dichos señores D. Manuel Rodríguez, D. Emilio Aragúete y D. Eduardo Contador Cordero, suspendidos en sus cargos como concejales de este ayuntamiento.
El 1 de noviembre se
celebrará una nueva reunión consistorial, y aún no aparecen los nuevos
concejales socialistas, y algo inédito va a ocurrir, mientras durante dos años
se había estado vetando el cobro de las medicinas que el farmacéutico D. Rafael
de la Rosa Hurtado había solicitado varias veces al ayuntamiento y no se le
abonaba, en este pleno, se aprobará por unanimidad, y sin la asistencia de los
concejales socialistas, el pago de los medicamentos ofrecidos a los pobres
enfermos e impagados por al cabildo.
En estas mismas fechas,
se acordó ceder a D. Carlos de la Rosa Ambrona, al dueño de la Estellesa, el
terreno sobrante existente en el lado izquierdo de la carretera de Cheles a
Olivenza, desde la fuente a la cruz del camino del pilar. En estas fechas que
estamos tratando, el secretario D. Manuel Valencia ha marchado a Madrid a
preparar de nuevo oposiciones para su puesto de secretario, ya es la tercera
vez que oposita, y mientras tanto, ocupará su puesto, D. Aurelio Contador.
El día 10 de diciembre se
va a nombrar a D. Ángel Díaz Nogales, como ayudante del secretario cobrando
anualmente 750 pesetas, para que comience en enero próximo. La actuación de
este Sr. durante el año 1935, será de un enfrentamiento permanente con algún
que otro concejal socialista y que ofreceremos en nuestro siguiente artículo
sobre Cheles en 1935.
El final de 1934 va a ser
muy polémico entre algunos concejales que forman parte del Partido Republicano
Radical, grupo al que pertenece el alcalde Justo Macías, D. José Herrera
Ambrona, Juan Contador Bañas, José Contador López y D. Manuel de la Cruz
Salguero.
Por motivos de ausencia
del alcalde D. Justo Macías, y dentro del mismo pleno celebrado el 10 de
diciembre, D. Juan Contador Bañas dice: que lamenta que no esté presente el
alcalde D. Justo Macias González, porque tiene que hacer y quiere que conste en
acta las siguientes manifestaciones: que dicho señor alcalde se le ve en suma
frecuencia en estado de embriaguez y comprometiendo e insultando a ciudadanos
pacíficos, y más aún la vida depravada e inmoral de que públicamente hace ostentación
con una mujer de mala nota, que llega hasta traerla por las noches al ayuntamiento
donde se encierran los dos en el salón de sesiones, convirtiendo esta casa que
tiene que ser modelo de seriedad y dignidad, en casa de prostitución. Estos hechos
son de dominio público como saben todos los señores concejales, y para no
hacerse solidario de ellos ni ampararlos con su silencio, lo trasmite, porque
este honrado vecindario no se merece estos comportamientos de su alcalde. Propone
que conste en acta su más enérgica protesta, y ruega a los señores concejales
que se unan a ella.
Por unanimidad se acuerda
unirse a la protesta que hace el concejal Bañas, por los actos tan inmorales y
escandaloso, y a continuación, se acuerda también, que por el Sr. secretario,
se saque copia del acta y se le remita rigurosamente al Sr. Gobernador Civil de
esta provincia; para que dicha superior autoridad tenga conocimiento de ello, y
tome si lo estima oportuno, las medidas que crea pertinentes.
Las espadas estaban en
alto en este comienzo de batalla interna dentro del grupo Republicano Radical, hemos
comprobado lo que el Sr. Bañas, sin tener delante al alcalde, ha dicho sobre su
comportamiento y la unanimidad de concejales de su grupo en favor de su
protesta. El día 20 de diciembre hay una nueva reunión plenaria y a ella asiste
el alcalde D. Justo Macías, sabedor y conocedor de lo ocurrido en la sesión
anterior, decide contraatacar contra el concejal de su propio grupo Sr. Bañas.
Él alcalde dice: que el
señor Bañas, ha sido varias veces requerido por el ayuntamiento y que se han
hecho contra él juicios administrativos por no pagar los impuestos, como lo
hacen el resto, siendo estos hechos indecorosos e indignos para ejercer el
cargo que ejerce. Mi vida privada es más honrada que la suya, según el pueblo,
y con respecto a la mujer que dice he traído al ayuntamiento por la noche, es
incierto y es una calumnia las razones que expone. Esa señora vino al
ayuntamiento para pedir un permiso para una reja y se lo pidió al Sr. teniente
de carabineros, vino cuando pudo venir. Respecto a que me emborracho con
frecuencia, es otra calumnia más, pues bebo vino como todos los hombres honrados
de este pueblo y que son mis amistades, siendo todos ellos más digno que el Sr.
Bañas. Otros, concejales de este ayuntamiento, le han llamado ladrón en su
cara, y no me esfuerzo más, porque es compararme contigo, y no quiero. Pido la
destitución de este concejal por ser incompatible con su cargo.
El concejal D. Juan
Contador Bañas se ratifica en lo expuesto en la sesión anterior respecto al
señor alcalde D. Justo Macías González, siendo incierto todo lo que expone, y
comprobada es, mi vida moral en el pueblo.
Con estos sucesos internos
entre concejales del mismo grupo, termina el año 1934, y abriéndose paso nos llega
1935, es por ello, que os emplazo, a que sigáis atentos a los sucesos
acontecidos en dicho anuario y os acerquéis a la historia, porque los sucesos y
crónicas del pasado son cultura, y la cultura, no es enemiga de nadie.
SED FELICES E ILUSTRAROS






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