CHELES AÑO 1933. Miseria y Hambre de Trabajo.
Cheles año 1933. Miseria y Hambre de Trabajo
El hambre en muchas casas del pueblo era una realidad que consumía las entrañas de muchos padres de familias, al ver como sus hijos no podían llenar sus débiles estómagos. La naturaleza, en ciertos momentos del año, echaba una mano a estos pobres Lazaros, ofreciendo sus espárragos trigueros, criadillas, setas, caracoles, acelgas bravas, romazas, cardos, verdolagas, ranas, peces, caza, tomillos, ajos porros, orégano y otros elementos, autóctonos y nativos de la tierra chelera.
Lo movimientos de parados en la plaza del pueblo eran continuos, corros de cuadrillas, amigos, vecinos, cheleros, en definitiva, que esperaban la voz de algún señorito o agricultor que les llamase, para ofrecerles sus brazos y su sudor en pro de sus beneficios. Las mujeres intentaban aportar al habitáculo familiar, todo aquello que pudiese calmar y solucionar las necesidades del clan, trabajando en la monda de cereales, lavando ropas a familias de economía solventes, saliendo a respigar espigas, a la recolección de garbanzos, aceitunas, habas, fuenteras o aguadoras etc.
Cheles, en 1933, nos ofrecía esta cara social, y los documentos explorados nos ayudarán a verificar, los movimientos que marcaron esta anualidad, donde el ayuntamiento, centro motor de la población, fue uno de los testigos que dejaron en sus libros de registros y archivos, infinidad de crónicas y sucesos.
Transcurría el mes de enero del año indicado, cuando el alcalde D. Justo Macías exponía: que como habrán visto los señores concejales, hay en la plaza más de cien obreros que se hallan sin trabajo y, diariamente,se ven acosados ellos y sus familias por el hambre; recurriendo a pedir trabajo para poderla mitigar. El municipio carece de recursos para poder atender la lamentable situación, teniendo solamente, unas trescientas pesetas, que pudieran invertirse en jornales de limpieza de calles que están intransitables por el barro y estercoleros a causa de las persistentes lluvias. Se aprobó que esas pesetas fuesen invertidas para tal fin.
Las necesidades eran muchas y el ayuntamiento facilitaba que al menos llegasen panes algunas casas, es por ello, que el consistorio recibía facturas del panadero D. José Borrego Ortega, por la distribución de 343 panes en los meses de noviembre y diciembre, con el fin de paliar el hambre de muchas familias de la población. Como el ayuntamiento carecía de fondos, se tuvo que acudir a los sentimientos humanitarios y caritativos del Sr. Borrego Ortega, que enseguida se prestó gustoso a facilitar dicho pan en tres ocasiones distintas hasta que el ayuntamiento pudiese pagarlos. Enterado los concejales de tales acciones en favor de los más necesitados, se acordó pagar al expresado panadero, las 188 pesetas con 65 céntimos del importe del trabajo realizado por tan admirable vecino. El ayuntamiento pide que se haga constar en acta, el agradecimiento de la corporación por el rasgo de altruismo realizado por el mencionado Sr. Borrego Ortega.
Otro panadero que también colaboró en este tipo de acciones fue D. Toribio López Rodríguez, quién en los meses de septiembre, diciembre y enero último, hizo 274 panes para repartir a los pobres sin trabajo, para mitigar el hambre de ellos y de sus familiares, cobrando el trabajo realizado al ayuntamiento cuando este realmente lo pudiese hacer. Se le pagaron 150 pesetas con 70 céntimos, dándole como al anterior tahonero, el reconocimiento y agradecimiento a su labor humanitaria hacia los más necesitados de la población.
Algunos vecinos desesperados por la situación que se estaba viviendo, acudían a pedir socorro al ayuntamiento para poder sacar adelante a sus hijos recién nacidos. Algunas madres, ante la evidencia de falta de leche en sus pechos, buscaban la misma en el consistorio para solucionar su problema. Esto mismo vino a plantear el chelero D. Emilio Cuello Gallana ante la situación de falta de leche de su mujer, y que certificó por escrito D. Enrique Díaz Pizarro, facultativo en la localidad. Exponía el galeno: que la esposa carece de leche para poder alimentar a un niño que está criando y carecer de recursos para poder comprar leche condesada para sacar adelante a la criatura. Se aprueba se compren cuatro botes de leche condesada para tal fin.
La situación era tremendamente dura en muchas familias, en el mes de abril del año que estamos tratando, D. Justo Macías expone: que el vecino de esta villa D. Juan Gudiño Rosado se encuentra gravemente enfermo, la esposa de este le había pedido que le socorriera con leche y carne para atender a su situación; toda vez que no cuenta con recursos de ninguna clase y, sino se le socorre, moriría de necesidad. Este chelero, que como saben los señores concejales es completamente pobre y no se encuentra incluido en la lista de beneficiencia, no puede comprar los medicamentos que necesitan para su restablecimiento. Dice el alcalde: soy partidario de que se le socorra con una peseta y cincuenta céntimos durante seis días, y facilitarles los medicamentos necesarios siempre que no sean específicos. Esta exposición de D. Justo Macías es apoyada por todos los miembros del consistorio.
Ante esta realidad de penuria y pobreza establecida en una gran parte de la población de Cheles, se sumaba la suciedad de las calles y los estercoleros creados, siendo estos focos de infecciones y de enfermedades que de manera larvada se insertaba en algunos sujetos de la población. Diferentes quejas de vecinos llevó a que D. Justo Macías expusiese lo siguiente: que las callejas y calles de la localidad se encontraban en completo estado de suciedad y que varios vecinos se lo habían manifestado al Sr. Inspector de Sanidad; el vecino de esta villa D. Tomás Bañas Rodríguez, se le brindó comprometiéndose con su carro a retirar el estiércol existente en las callejas y calles, siempre que el ayuntamiento le ponga dos hombres que le ayuden en la operación. El consistorio valoró positivamente la labor de D. Tomás Bañas y otorgo pagar los dos obreros que se necesitaba para tal fin.
La situación económica del ayuntamiento era traumática, teniéndose que dejar sin atender, en muchos casos, espacios que deberían de estar cuidados y aseados por el significado sentimental y afectivo que la población sientía hacia ellos.
D. Emilio Aragüete Rodríguez, miembro de la minoría socialista en el ayuntamiento, expone la situación de pena y ruina en que se encuentra el cementerio, declarando: que hace unos días tuvo necesidad de ir al cementerio y vio con sorpresa, que se encuentra en completo estado de suciedad, todo el suelo lleno de hierbas, siendo imposible el penetrar dentro del mismo. Afirmando, que esta realidad repercutía muy mal en contra del ayuntamiento, por tratarse de un sitio donde se encuentran depositados los restos de nuestros familiares. Los presentes entendieron lo expuesto y decidieron que dos hombres se dedicaran a la limpieza del camposanto cuando el alcalde lo crea oportuno para el desarrollo del fin expuesto.
La ley de Reforma Agraria promulgada el 9 de septiembre, de 1932, fue uno de los proyectos más ambiciosos de la Segunda República, porque pretendía resolver un problema histórico: la tremenda desigualdad social que existía en la mitad sur de España, donde unas cuantas familias latifundistas tenían una gran parte de la tierra, mientras casi dos millones de jornaleros sin tierra vivían en condiciones miserables. El 22 de junio de 1933, llegó una circular recibida de la Junta Provincial de Reforma Agraria, en la que se ordena se emita informe sobre la extensión del término, clases de cultivos y la importancia agrícola y ganadera del municipio. Enterado el ayuntamiento, va a remitir un informe a rellenar por los propietarios de terrenos, para que expongan en los mismos lo pedido por dicha Junta.
Informe a Rellenar: que la extensión superficial de este término municipal es la de……..Hectáreas……..Áreas y ……..Centiáreas, de las cuales pertenecen……..Hectáreas……..Áreas y……..Centiáreas a los herederos de la excondesa de Via-Manuel y Excondesa de Cheles y el resto de Hectáreas……..Áreas y Centiáreas a estos vecinos de Cheles.
Dichas hectáreas están dedicadas al cultivo de cereales y ganadería. La importancia que estas industrias tiene es en extremo reducidísima, debido al escaso término municipal y al número tan elevado de habitantes que suman más de 2000. La única forma de que desapareciera la situación tan precaria por la que atraviesan estos vecinos, era la de dedicar a la agricultura las dehesas de D, Juan y (Gatillo-Hatillo) del término de Alconchel, propiedad de D. Fermín Porcostales y de D. Gregorio Moreno; toda vez que estas se hallan dedicadas a ganadería; encontrándose la más distante a menos de 500m de las casas de este pueblo y son de inmejorable calidad para la agricultura.
El ayuntamiento considera dirigir al Sr. presidente de la Junta Provincial de Reforma Agraria, si se puede rescindir el contrato de arriendo de la Dehesa Boyal, por haberla solicitado llevar en arriendo colectivo, “la Sociedad Aurora Agrícola Campesina”. Una carta recibida en el ayuntamiento y firmada por el Sr. Ingeniero de la Junta Provincial de Reforma Agraria decide, que será de buen entendimiento, rescindir el contrato a D. Eduardo Sierra Marín y que se concierte arriendos colectivos, y que además y según noticias, el arrendatario ha subarrendado los aprovechamientos. Dicho señor ingeniero comenta: que las atribuciones de las sociedades para concertar arriendos colectivos se encuentran determinadas en la ley, y que si es cierto que la ha subarrendado se puede pedir la rescisión del contrato. El concejal socialista D. Manuel Rodríguez Huerta propone: se de cumplimiento ha lo contestado por el señor ingeniero, por los hechos cometidos de subarrendar algo que no se puede llevar a cabo. El concejal republicano D. Juan Contador Bañas contesta: que no siendo para ser arrendada para todo el pueblo, que no se rescinda el contrato. El concejal republicano D. Manuel de la Cruz Salguero Manifiesta: que se le retire para que se arriende a todo el pueblo que es el que tiene el derecho de esa finca. El alcalde manifiesta: que se le rescinda el contrato si es verdad que la tiene subarrendada. Iguales manifestaciones hace el concejal socialista D. Emilio Aragüete Rodríguez.
Se requirió al arrendatario D. Eduardo Sierra Marín y se le informó de la decisión tomada, aceptando la misma y proponiendo, le dejasen estar con su ganado hasta que se termine las acciones que se vallan a desarrollar en la Dehesa Boyal.
El hambre seguía cabalgando montada en su negro corcel por las calles y casas de muchos hogares de Cheles, el reloj del ayuntamiento, fiel testigo de infinidades de acontecimientos vividos en la plaza del pueblo, se encontraba bastante mal y tiene que ser arreglado, buscando el consistorio a Fernando Medeiro López para tal fin. Este Sr. cobrará por la compostura del cronógrafo 125 pesetas.
Una noticia convulsionará a toda la población el 16 de septiembre. El médico al que se le reconoció su labor valiente y entregada durante la pandemia de gripe española que se produjo en 1918, se marchara de la población para iniciar un nuevo trabajo en su pueblo. El doctor D. Eusebio Postigo Oria, mandó un oficio al cabildo el día 7 de septiembre indicando: que se trasladaría a su pueblo, El Viso del Alcor en (Sevilla), por haber sido elegido titular e Inspector Municipal de Sanidad de expresado pueblo, rogando se le de baja de los referidos cargos que ejerce en este municipio.
El alcalde propone, que al otorgar dicha baja, se haga constar el sentimiento de la corporación, por vernos privado de un funcionario que durante 25 años consecutivos, ha prestado sus servicios médicos sanitarios en esta localidad y en la que ha demostrado sus extraordinarias actitudes en el desempeño de su difícil profesión, como lo demuestra, el hecho de haber sido condecorado con la Cruz de Beneficiencia de primera clase, por su comportamiento en el año 1918 durante la epidemia de gripe local que tuvo invadido este pueblo, llegando hasta el extremo de tener, el solo, que visitar a más de 800 personas atacadas de referida epidemia; y otras varias desempeñadas siempre con el mismo celo y altruismo. La corporación así lo acuerda.
En esa misma sesión se aprobó, que el nuevo médico a ocupar el cargo de D. Eusebio Postigo Oria sea D. Enrique Díaz Pizarro, teniendo como votos en contra, los de la minoría socialista con referencia al quinquenio.
Cheles seguía su curso de la vida y la extrema pobreza clamaba al cielo, el alcalde D. Justo Macías manifestó en este mismo mes, septiembre de 1933, que cada día se estaba agudizando más el paro obrero, hasta el extremo, qué si no se emplean los obreros en obras públicas, hasta buscar otra solución, muchos de ellos perecerán de necesidad.
El año 1933 termina con algunas noticias como la muerte del que fuera secretario del ayuntamiento durante más de 37 años D. Segundo Ambrona Vivas, uniéndose todo el ayuntamiento al sentido pésame de su esposa Dª Josefa Díaz Manzano.
También terminó aprobándose que la Dehesa Boyal se reparta entre los vecinos interesados en sus tierras, previo pago anual de 3000 pesetas, siendo D. José Contador Sierra, la persona encargada de llevar a efecto los sorteos de las parcelas; abonándosele por sus trabajos la cantidad de 250 pesetas.
También se aprobará que Cheles pueda tener una oficina de teléfono, ya que carece de la misma, exigiéndose para tal efecto, que se ceda un local gratuito y el pueblo podrá disfrutar de este servicio de Estación Telegráfica.
Hemos dejado en este artículo los temas más relevantes que sucedieron en este año de 1933, y nos vamos a la búsqueda del año 1934, engrasamos nuestras ganas de seguir investigando, y en breve tendremos nuevas noticias sobre la realidad documentada de nuestro querido Cheles, mientras tanto, acercaros a la historia, porque los sucesos y crónicas del pasado son cultura, y la cultura no es enemiga de nadie.
SED FELICES E ILUSTRAROS






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